Que no se manche el fútbol por culpa de esta gentuza

¿Cuántas muertes tienen que haber más para que alguien ponga remedio a estas salvajadas? ¿No hay suficiente pena en este país para que, encima, tengamos que lamentarnos por actuaciones de este tipo? Cada día que pasa me doy cuenta que el fútbol ya no es lo que era, aunque pensándolo bien, desde que tengo uso de razón, que coincidió con mi primera vez viendo un partido, este tipo de incidentes se siguen produciendo por desgracia. El primer contacto del día que tengo con la información me encuentro con el desagradable incidente, cuando todavía el miembro de los ultras del Deportivo aún se debatía entre la vida y la muerte. Minutos más tarde certificaban el fallecimiento.

Por más vueltas que le doy a mi cabeza, no concibo la más mínima razón para justificar lo ocurrido. Que un puñado de individuos que dicen representar a instituciones deportivas como el Atlético de Madrid o el Deportivo de La Coruña, no son dignos, ni siquiera, de alcanzar un atisbo de semejanza y enarbolar la bandera del club que tanto defiende. Un ultra, por muy forofo que sea, no es más que otro aficionado con más sentimiento y cero violencia, defiende los mismos intereses: alegrarse por ver ganar a su equipo y criticarlo cuando tenga motivos para ello.

Sinceramente no me llama la atención que estos mierdas hagan quedada a través de las redes sociales o aplicación de mensajería móvil porque consideran que ése es su trabajo: hacer daño al rival porque sí. Me cuesta pensar que las fuerzas y cuerpo de seguridad del Estado no hayan tenido la más mínima noticia del desagradable acontecimiento y no hayan previsto una dotación de efectivos mayor cuando, históricamente, entre los ultras de ambos clubes han tenido algo más que palabras. Tampoco me extraña, como han denunciado los representantes de los dos clubes implicados, que la Real Federación Española de Fútbol que encabeza Ángel María Villar haya hecho lo más mínimo para suspender el partido de este mediodía entre colchoneros y gallegos. Luego salen diciendo que ya “era tarde” la suspensión.

Ojalá este sea el último caso de violencia con el fútbol como protagonista. Los clubes, todos los clubes, se tienen que implicar mucho más para eliminar a estos energúmenos del entorno impidiéndoles la entrada a los estadios y retirándoles todo el apoyo y ayuda que reciben. En el momento que haya una verdadera unión para sacar de los campos a esta gentuza, más limpios quedarán las entidades a las que dicen representar.

Hablemos de fútbol

Hace apenas unas semanas que acabó el Mundial de Brasil y ya estamos inmersos en lo que a muchos le han dado por llamar la “competición doméstica”. Cada día estoy más convencido de que el fútbol traspasa todo tipo de fronteras. No he dicho nada que a nadie sorprenda.

Iker Casillas. Foto: www.realmadrid.com

Lo que sí me está llamando notablemente la atención este verano son los numerosos movimientos en todos los equipos. Es como si cada año hubiera que reinventarse para ser mejor que el rival. A todo ello, y aunque no sea un tema que me quite el sueño, es qué puñetas va pasar con el portero del Real Madrid Iker Casillas. Este hombre ha pasado en unos años a ser el héroe nacional a ser odiado por los suyos. ¡Ya! Ahora me dirán que la culpa de todo la tiene Mourinho. Sí estoy convencido de que este último personaje colocó los cimientos en el ocaso del guardameta, aunque no me negarán que también ha puesto Iker de su parte. ¡Ojo! Ni tengo nada contra Casillas ni quiero ser su enemigo. Sólo aporto una apreciación muy personal.

He iniciado esta conversación porque todos, repito, todos los que lo defienden parece que se les ha evaporado su cariño, quizás de tanto usarlo y engrandecerlo, porque siendo un “grande”, hasta en su época más gloriosa, cometió fallos que tenía que haberlo bajado de la nube. Desde que se conoció el interés del Real Madrid por Keylor Navas, las puertas del club de la Castellana, a Casillas, se han abierto de par en par. Lo que pasa es que el sacrificado no va a ser él, sino su compañero Diego López, que pasó de suplente en el Sevilla a titular en el Madrid de la noche a la mañana por obra y gracia de Mourinho. López ha demostrado que está más que capacitado para ocupar la portería blanca, pero ante la llegada de Navas se ha quedado sin sitio.

Volviendo al párrafo anterior, a Casillas, los mismos que un día lo encumbran, al otro lo meten en la mierda. Me refiero a que tras perder ayer contra el Manchester United en la gira norteamericana por 3-1, todos los palos han ido a parar al guardameta por sus errores al encajar los goles. Esos mismos palos que la canallesca tenía preparado para azotar a Ancelotti por si se le ocurría no poner a su portero fetiche. Y ahora que han fichado a Keylor Navas, ¿por quién se decantarán?