Maten al mensajero

Rafael Catalá. www.mjusticia.gob.es

Se pueden imaginar cómo se me quedó el cuerpo cuando leí ayer por la tarde la noticia en la que el ministro de Justicia, Rafael Catalá, quiere “abrir un debate” para sancionar a los medios que filtren informaciones judiciales sometidas al secreto del sumario. Hoy, con algo más de reflexión debido a la tormenta que se formó por sus declaraciones, dice el buen hombre que lo que ha hecho es sólo referirse a este tema porque “las autoridades europeas están elaborando una directiva de presunción de inocencia”, y que se aprobará este año casi con toda seguridad. Esto es, en pocas palabras matar al mensajero. Ya lo decía Carlos Alsina en Onda Cero esta mañana: “Rafael Catalá se tiró a una piscina si agua”

Catalá, quizás, ha dejado de tener en su haber el beneplácito de las siglas a la que representa como alto cargo del Gobierno de España que es, porque hasta sus propios compañeros han tachado la apertura de ese debate de una verdadera locura. Si nos ponemos quisquillosos se le puede sacar apunta a este asunto con un tema que le ha salpicado de manera considerable, cuando la Agencia Tributaria se llevó detenido al ex vicepresidente Rodrigo Rato sin que Rajoy tuviera la más mínima idea de lo que estaba ocurriendo en la casa y en las oficinas del ex mandamás de Bankia y exdirector del FMI.

El titular de la cartera de Justicia se ha llenado de gloria ante tan peculiar debate. Hoy, como no, había que preguntarle a la candidata a la alcaldía de Madrid Esperanza Aguirre. A la marquesa, más que disgustarle el tema, le pone bastante, porque ese cuerpo a cuerpo es el que le gusta a tan peculiar personaje de la política nacional.

Si les digo la verdad no sé con qué interés han soltado esta bomba, y que le ha explotado en las manos a Catalá.  Parece que el Partido Popular no tiene bastante con controlar los medios de comunicación que tiene a su alcance (como el resto de los partidos políticos hace con los que quedan) que ahora quiere privar el derecho a informar libremente, un derecho que está recogido en la Constitución española.

Filtrar informaciones judiciales está mal, pero cuando se refiere al rival está bien utilizado. ¿O es que Catalá no sabe que ha sido su propio partido el que ha ido filtrando todo lo relacionado con los ERE de Andalucía? Eso, más que matar al mensajero es utilizarlo a favor de uno. ¡Qué asco de política!