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Fue bonito mientras duró

No voy a negar que mi desilusión por las dos derrotas consumadas por la selección española en el Mundial que se celebrará en Brasil ante Holanda y Chile. Quizás por ingenuo, o porque mis deseos con los demás rompe cualquier tipo de barrera, el caso es que me había hecho muchas ilusiones con este equipo, y porque creía que era posible endosar una segunda estrella al escudo para lucirla con posterioridad. Sí, yo creía en este equipo, y lo que es más importante, sigo creyendo, pese a las críticas.

Once inicial de la selección que se enfrentó ante Chile. Foto: www.marca.com

Se pueden justificar diversos argumentos para enfatizar sobre el fracaso que ha supuesto la participación de la Selección; que si algunos ya están muy pasados, que si hay que llevar a cabo un cambio generacional, que si llegaron muy cansados al campeonato… Las excusas, si me permiten, son todas aceptables porque no hay razón para negar la mayor ante hechos consumados y demostrados. Ahora bien, este mismo equipo ha sido el que ha llenado de gloria un país y le ha quitado todos esos complejos de antaño, y es que antes de salir a competir siempre teníamos la cantinela de que “ya caeremos en cuartos”. Pasaron los cuartos, las semifinales y las finales, y España, en seis años, ha logrado dos Eurocopa (2008 y 2012) y un Mundial (2010). Pocas selecciones pueden presumir de lograr un palmarés como este.

Cuento todo esto porque desde la dolorosa derrota ante Chile, esos mismos que llenaban la boca presumiendo de selección y de jugadores, ahora no paran de criticar. También fueron otros muchos los que se unieron al carro del éxito. Me refiero a los patrocinadores que vieron en ‘La Roja’ un filón para conseguir más ventas y, de paso, más beneficio, que eso es lo que interesa al fin y al cabo. Ahora, con la eliminación a las primeras de cambio, esas marcas que tanto han se han aprovechado del éxito quiere dar la espalda a este equipo.Incluso, la bolsa parece que quiere darle un castigo a la Selección de manera indirecta castigando a Mediaset, la empresa que se ha encargado de retransmitir los partidos en abierto del Mundial de Brasil para España.

Si por algo nos caracterizamos en este país es que siempre apostamos a caballo ganador. No tenemos convicción alguna. No sé si disminuirán las ventas de las camisetas o el interés por ver a este equipo en la próxima fase de clasificación para la Eurocopa de 2016. A lo mejor la selección ha necesitado dar un paso atrás y tomar un nuevo impulso para llevar a cabo ese cambio generacional que piden a voces, lo malo es que los cambios no han sido todo lo satisfactorio que a los aficionados le gustases. La prueba está en que, desde 1964 hasta 2008 la Selección no ganó nada. ¿Cuánto habrá que esperar para que, de nuevo, nos podamos sentir orgulloso de unos jugadores que dan más de lo que recibe? Y no me refiero a la prima que tenían pactada si ganaban el Mundial, sino a todas esas firmas que hay tras la Federación soltando pasta a cambio de que los jugadores sean la imagen, y nosotros, tan bobos, haciendo lo que nos piden.