¿Hasta dónde puede llegar la imaginación de los políticos? O asesores, perdón

Sin que sirva de precedente, vamos a jugar a la política ficción, término que más de una vez he oído en mi vida y no logro ponerle nombre a quién lo dijo. Ahora que está próxima las elecciones europeas, ¿se imaginan que un actor o actriz tipo Schwarzenegger, Tom Cruise o Sharon Stone pidiendo el voto para Cañete (PP) o Elena Valenciano (PSOE)? No le den más vueltas a la cabeza más porque puede producirse. Les pongo en antecedente. Este artículo que he leído en Marketin Directo prueba que ideas como estas pueden llevarse a cabo. Angela Merkel no ha tenido una mejor ocurrencia para llamar la atención de los electores germanos, que los dobladores de Bruce Willis y Julia Roberts sean los que pongan las voces para pedir el voto para la formación de esta mujer que, más que gobernar su país, se ha hecho con el dominio del resto de Europa, incluida España.

Reconozco que la idea, más que ingeniosa, es malévola, y es que todavía hay gente que es capaz de creer que estos personajes se prestan a ello. Dicen los que están al día de la política que las elecciones europeas que se celebrarán a finales de mayo será la que más abstención tenga de todas las que se han celebrado hasta el momento. ¿Razón? El descontento del pueblo llano con quién nos gobierna, de ahí que se tengan que inventar acciones de este tipo para llamar la atención del votante.

Traslademos esa idea a nuestro país y juguemos a formar parejas; personaje relevante con el político de turno pidiendo el voto a esas criaturas que acuden a espacios destinados para tal fin.

Miguel Arias Cañete (PP) vs Arnold Schwarzenegger.
Elena Valenciano (PSOE) vs Bruce Springsteen.
Willy Meyer (IU) vs Fidel Castro o su hermano Raúl.
Pablo Iglesias (Podemos) vs Hugo Chavez (DEP) o en su defecto, Nicolás Maduro.
Hervé Falciani (Partido X) vs Julian Assange.
Elpidio José Silva (Movimiento RED) vs Baltasar Garzón. (Entre jueces anda el juego)

Esto ha sido una pequeña licencia que me he permitido sin querer molestar a nadie, pero como está el patio, mejor tomarse este tipo de historias con algo de filosofía. Con esto, lo único que quiero decir es que la imaginación no tiene límites, y cualquier cosa es buena para intentar llegar a un electorado que cada día que pasa cree menos en la clase política, sobre todo en una época en la que aparecen nuevos partidos y formaciones hasta debajo de las piedras. Para las próximas elecciones europeas, nada menos que cuarenta y un partidos y coaliciones se presentarán en busca de una representación parlamentaria en el espectro continental; desde los tradicionales hasta los inimaginables. Si no me creen, échele un vistazo al BOE como servidor ha hecho para lograr sacar algunos de los nombres que he detallado en la pequeña relación que realizado con anterioridad.

La muerte de García Márquez hace revivir su figura

De todo lo que he leído durante las últimas 24 horas de la muerte de Gabriel García Márquez, me quedo con el tuit que escribió anoche la presentadora del noticiero de Antena 3, Mónica Carrillo, y que decía: Morir un Jueves Santo, en la calle Fuego, en San Ángel. Y con 87. Literatura pura. Mejor no se puede describir la figura de un genio que lo ha sido todo, y como me gusta decir, también fue lo que quiso.

Gabriel García Márquez. Foto: elmundo.es

Admito que descubrí a García Márquez bien entrado en la adolescencia gracias a la película Crónica de una muerte anunciada. La cinta me llevó con tiempo a leer el libro, y, como suele pasar, la publicación me gustó bastante más que la filmación, y que disfruté en uno de los ciclos de verano en la sala del Instituto Río Verde de Marbella, un cine a la antigua usanza en el que para aliviar el calor del verano hacían funcionar vetustos ventiladores que no hacía más que remover el aíre caliente que se acumulaba en la sala.

Debo reconocer que el escritor y periodista colombiano no ha sido de mis autores preferido. En mi biblioteca sólo dispongo del título que cité anteriormente, y todo porque me dejo llevar más por las críticas negativas de algunos de sus volúmenes que por el sentimiento que, de verdad, despertó en mi Gabo. Seguro que mi próxima visita a la librería de cabecera me llevará directamente a los libros de García Márquez, y caeré en la tentación de comprar algún libro para completar los escasos huecos que aún quedan en las repisas en los que reposa mi particular biblioteca.

Otro de mis recuerdos del genial escritor lo tengo de la visita que realicé con mi mujer en abril de 1998 en su casa de Cartagena de Indias (Colombia), vivienda que, según nos comentaron sólo la utilizaba en sus periodos vacacionales; reuniones con amigos entre los que se encontraban escritores y políticos principalmente.

Gabriel García Márquez ha dejado este mundo, pero en él ha dejado un legado del que muchos debemos aprender el verdadero significado que tiene la literatura, sobre todo de un personaje que, por encima de todo fue periodista, profesión que en estos momentos de confusión está más viva que nunca. DEP.

¿Sabe Mariló Montero diferenciar la sátira de la crítica constructiva?

Pongámonos en antecedentes. Cierto que la presentadora de La Mañana de RTVE es capaz de derrochar amor y odio a partes iguales, comentarios que serán buenos, malos o regulares; según a quién se le pregunte. Debo decir que no soy un asiduo a su programa, y cuando lo veía, siempre hacía coincidir la puesta en marcha de esa caja tonta (cada día menos tonta porque algunas tienen hasta Internet) con la hora de la receta de cocina. Hasta ahí vamos bien, sobre todo cuando en los programas de zapping no había día que no sacaran algunos de sus comentarios porque no era capaz de diferenciar lo que la periodista decía con lo que quería interpretar. Es decir: hago un comentario sin tener en cuenta la repercusión que puede tener, como aquello que dijo que si en el órgano vital de la persona estaba también su alma.

Mariló Montero, en el plató de La Mañana. Foto: dclm.es

Me ha llamado la atención este artículo publicado por Europa Press en el que dice: Mariló Montero emprende acciones legales contra ‘El Mundo Today’ por injurias. El artículo de El Mundo Today es para echar unas risas y poco más, sobre todo cuando los autores son capaces de sacar a relucir todo el sarcasmo para mofarse hasta de su propia sombra. Reconozco que para gustos están los colores, y a muchos les gustará más o menos este tipo de comentarios.

La otra viene de Elsa López, miembro del consejo editorial de La Opinión de Tenerife. En el artículo (de opinión) le da hasta en el carné de identidad, y es que la escritora hace un dibujo muy real del personaje que ha sido capaz de crear Mariló Montero en televisión, al menos de lo que he observado cuando he visto su programa.

No quiero utilizar este blog para desprestigiar a una persona que no conozco de nada ni tampoco entrar a valorar las descalificaciones que utiliza Elsa López con la presentadora. A estas alturas de la película, Mariló sólo es capaz de analizar las críticas y la sátira como algo que va en su contra, pero bien podría mirarse el ombligo echando la vista atrás para analizar los errores que ha cometido y que, a esos ataques, de la única manera que quiere contrarrestarlo es a través de las acciones legales y judiciales.

García y De la Morena: La guerra de la radio deportiva ha terminado

Casualidad o no, el caso es que días antes de que se cumpliera el 75º aniversario del final de la Guerra Civil española se conoció a través de una entrevista que le realizaron a José María García en la web Sportyou que su relación con José Ramón de la Morena no era la misma; es decir, que han hecho las paces.

Para los que amamos la radio, y especialmente la que se dedica a la información deportiva, es un hecho histórico, sobre todo cuando durante dos décadas han mantenido algo más que diferencias en la medianoche. De momento no hay nada que prueben los hechos, tan sólo las palabras de García. Ahora la paz debe perdurar en el interior de ambos y saber el daño que pudieron hacerse. Seguro que un abrazo o un apretón de manos ha curado todas las heridas en caso de que aún perduren.

A Dios rogando…

…Y con el mazo dando. Una frase tan popular del refranero español es lo único que se me ocurre en estos momentos para calificar la inapropiada reflexión que realizó ayer el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, en la homilía del funeral de Adolfo Suárez, el primer presidente del Gobierno de España tras cuarenta años de dictadura en este país. Hoy todavía resuenan los ecos de una expresión que, para mi, no hace más que avivar el fuego de una llama que creíamos apagada sobre uno de los acontecimientos más penoso: la Guerra Civil.

Rouco Varela, en el funeral de Adolfo Suárez. Foto abc.es

El prelado no tuvo mejor ocurrencia que rememorar viejos fantasmas para engrandecer la figura de Suárez y la importancia de éste en la vida política nacional, refiriéndose a “aquella España que, con sus jóvenes, quería superar para siempre la Guerra Civil”, añadiendo seguidamente, “los hechos y las actitudes que la causaron y que la pueden causar”.

Sinceramente, ¿hay motivos para pensar que una desgracia como la que ocurrió hace setenta y ocho años pueda volver a ocurrir? ¿Qué se le pasó a este buen hombre por la cabeza para recordar uno de los hechos más lamentable de la historia más reciente?

Desconozco -aunque no pondría la mano en el fuego- si esas palabras lanzadas por el ex presidente de la Conferencia Episcopal Española no sería un argumento banal para celebrar el 75 aniversario del final del este trágico episodio. Esta mañana oí al historiador Emilio Lledó en la Cadena SER decir que, cuando tenía once años, vio en Madrid la entrada triunfal de los Nacionales una vez que se había dado por finalizada la guerra, y recuerda aún cómo este desfile lo abría un cura que portaba una gran cruz. Iglesia, Guerra Civil, ¿casualidad?

Rouco Varela me recuerda la figura de un anacoreta, y su mensaje está más que desfasado. La iglesia española siempre se sirvió y se aprovechó del Régimen, o mejor dicho, los más férreos defensores veían como ese mensaje tan hipócrita les venía como anillo al dedo. ¿Cómo es posible que en un país laico siga prevaleciendo aún las conductas impropias de una organización y los comentarios de quiénes la representa? Eso sí. Los únicos que siguen viendo que lo que dice la Iglesia va a misa son los mismos. Lo que si deseo es que ese presagio que ha tenido el cardenal arzobispo nunca llegue a producirse.