La evidencia la pone la imagen

No voy a negar que me haya pillado por sorpresa ver esta fotografía que ilustra el post de hoy. He llegado a la misma a través de El Huffinton Post, titulando en su portada: La foto de la discordia. El motivo ha sido las burlas que están inundando las redes sociales por dicha instantánea, y he de decir que me han venido vagos recuerdos de cuando España estaba bajo la batuta de una dictadura, y de un “gobernante” que siempre se reunía allá por donde iba con el obispo de turno, el máximo responsable de la Guardia Civil del lugar y algunos de sus más fieles seguidores. Me ha recordado que vivimos en un país que ha recuperado su espíritu más rancio de la historia más reciente; de una España casi olvidada por muchos y que algunos quieren mantener viva una pequeña llama con actuaciones que no se sostiene.

Jorge Fernández Díaz, con pala en mano, rodeado por miembros de la Guardia Civil y la Iglesia. Foto: eldiario.es

Una vez aprendí de Asela Pintado, experta en comunicación e imagen del líder, que no sólo lo que dices va a calar en la sociedad, sino en cómo lo dices y de qué manera lo dices. La imagen que se muestra abarca estos dos últimos estilos. Hay muchas formas de colocar la primera piedra de algo que se va construir, pero más que una piedra, para el ministro Jorge Fernández Díaz es la china en el zapato, que desconozco si le incomodará o no, pero que a la sociedad le ha hecho recordar viejas costumbres, y que podría ser un paso más a un nuevo paradigma que muestra un retroceso en las costumbres y en la modernidad.

Pero a la historia de esta foto habría que sacarle un poco más de punta. Lo peor (al menos para mi entender) es que la misma ha sido publicada y distribuida por el Ministerio del Interior. Este mismo ministerio fue el que la ‘cagó’ (y perdónenme la expresión) cuando lanzó un comunicado de prensa antes de que la Guardia Civil realizara una actuación para detener a unos cuantos etarras. Como diría un clásico: Así nos luce el pelo.